PARA LA MANO (EL AJUSTE DEL GOBIERNO)

El lamentable tema de la desaparición de Santiago Maldonado nos hizo alejar del

tema social. Hoy retomamos en este espacio algunas miradas sobre las políticas y

las medidas económicas que implementa el gobierno nacional y cuanto repercute

en la vida cotidiana de cada uno.

No es que dejemos de preguntarnos Donde está Santiago, lo vamos a seguir

haciendo, todos los días, hasta que aparezca y nos digan que hicieron con él y

quiénes son los responsables.

Solo por un instante nos detenemos en algunas medidas concretadas, solo en estos

últimos días y que vuelve a demostrar que este gobierno, insensible, vino a

concretar un ajuste con los que menos tienen y que, en esta carrera, no tiene

obstáculos ni límites.

Solo en esta última semana una batería de medidas atacó a sectores productivos,

la mayoría de ellos trabajadores que hacen malabares para llegar a fin de mes.

Y como para demostrar lo que uno dice se necesitan casos concretos, vamos a

ellos.

El Ministerio de Agroindustria recortó un programa histórico que brinda asistencia

técnica a pequeños y medianos productores y excluyó del beneficio a más de diez

mil familias que viven en situación de vulnerabilidad y producen verduras de hoja

para abastecer el mercado interno. La disposición puso como condición para

acceder al beneficio “ser nacido en territorio argentino, o ser hijo de ciudadano

nativo”, algo que deja afuera a más del 80 por ciento de los productores, en su

mayoría bolivianos.

Si Ud oyente suele ir hacia el norte de nuestra ciudad, recorrer las quintas que se

encuentran en Altos del Valle, podrá apreciar que la gran mayoría de estos

pequeños productores agropecuarios son de nacionalidad boliviana, que hace

decenas de años que se la rebuscan como pueden.

Como en Santa Fe, en diferentes puntos del país esta realidad se multiplica, y ahora

ni esa ayuda podrán tener.

El programa ahora suspendido existe desde el año 1993 y apoyaba a los pequeños

productores, la agricultura familiar sobre todo la hortícola e inclina la balanza a los

grandes pooles, al sector capitalizado .

No digo nada nuevo, mientras se saca este aporte, que para las arcas del estado es

insignificante, para muchos pequeños productores resulta ser la diferencia entre

trabajar o no, se quita retenciones a grandes pooles sojeros o de maíz, algunos de

ellos son directamente multinacionales que hacen pingües negocios.

Nada para los pequeños productores. Todos para los grandes terratenientes.

Según un estudio realizado muchos de los que quedan afuera de esta ayuda no son

propietarios de tierra, la alquilan y les cuesta mucho poder pagarla, se trata de

emprendimientos familiares, no tienen empleados y apenas les alcanza para

sobrevivir en condiciones de habitat y manutención muy precarias.

A ese sector el gobierno ajusta. Los deja sin subsidio y sin asistencia técnica de

asesores del INTA.

Sin plata y sin conocimiento.

Si el oyente ve esta realidad como ajena, se hace necesario recordar que de este

tipo de políticas depende que tipo de alimento llega a nuestra mesa. Y sí aún así se

la sigue viviendo como lejana, se hace necesario repetir que desde su asunción

esta administración golpea no solo fuerte sino variado.

Pero los pequeños productores agropecuarios no son los únicos castigados por

estos días.

Mientras algunos números inventados hablan de un repute de la economía, el

empleo asalariado privado sigue cayendo. La catarata de productos importados

que entran a nuestro país sin pagar casi tributo y el aumento de las tarifas de

servicios públicos forman un cóctel explosivo que sigue generando despidos y

estancamiento.

Y por si alguien del otro lado dice que se trata de una afirmación ideológica, de una

opinión volvemos a los datos, que son el espejo de lo que sucede

Muchas consultoras y mediciones de gremios o universidades reflejan lo mal que

la están pasando la mayoría de los comercios privados , pero si se supone que estos

números son tendenciosos, apelamos a las estadísticas oficiales, estás relatan una

pérdida de trabajo que supera los 33 mil empleos, número que se desprende de la

diferencia entre los 70 mil empleos perdidos y los 40 mil (mucho de ellos precarios)

gestados .

Insisto esto son números dados por el mismo Estado, no se los puede acusar de

tendenciosos o inflados con motivos políticos.

Hoy emprendimientos como el textil, cuero o calzado están en terapia intensiva.

En este perverso abanico no queda sector que no caiga bajo las garras de este

ajuste que no contempla nada ni nadie.

Pero hay mas.

Si el oyente que escucha ahora este espacio es uno de los que regularmente lo

hace, recordará que hace un par de meses hablamos con científicos que se

encontraban en protesta por el achique presupuestario a la ciencia.

Aquel tema resucitó esta semana. Los investigadores y becarios del Conicet

ocuparon pacíficamente el Ministerio de Ciencia y Tecnología en reclamo de una

propuesta oficial que solucione la situación de los 500 excluidos de la carrera del

investigador por el recorte presupuestario.

Se entiende? 500 científicos quedarían fuera del sistema por un recorte

presupuestario.

El gobierno viene anunciando hace tiempo que la idea es excluir del conicet a

científicos para que desempeñen sus labores en Universidades, lo que no dice es

que los ingresos que percibirían son mucho menores, tampoco dice que no

poseen estabilidad y ni siquiera está organizado el posible traslado.

Luis Barañao cuestionó la medida, dice que no dialogará mientras el ministerio esté

ocupado y -fiel al librero Duran Barba- mintió escandalosamente afirmando que la

toma fue violenta.

Pequeños agricultores familiares, empelados en relación de dependencia, docentes

sin paritarias, investigadores y muchos más forman parte de un abanico que cada

vez se abre más . Son los perseguidos y violentados por un gobierno que parece

solo tiene ojos para multinacionales, empresas mineras y grandes pooles sojeros.

Frente al reclamo dicen que son violentos cuando la verdadera violencia nace en

los despachos oficiales que gestan políticas de exclusión de las mayorías y

entonces, con este argumento falaz, abren la puerta para reprimir.

Y ahí es donde se entiende la defensa a ultranza de muchos funcionarios frente a

una fuerza de seguridad que se sospecha, fuertemente, fue autor de una

desaparición forzosa. Tienen que tener buenas relaciones con ellos ya que, luego

ante el reclamo de los excluidos, le van a pedir mano dura.

 

Apropósito de esto... ¿Alguien sabe Donde está Santiago?