Ricardo Serruya

Una investigación realizada en una población rural y  urbana en el partido de General Pueyrredón, determinó que el 90%  de los participantes de dicho estudio tenían glifosato en su orina y en su sangre.

El informe fue hecho por la Asociación Civil BIOS.

El resultado es preocupante, pues esta parte del país no genera cultivos que sean fumigados, por lo que se supone que la presencia de agroquímicos  en el cuerpo se debe al consumo de alimentos elaborados con soja o a la existencia de veneno en el agua de lluvia.

Es válido recordar que, aunque hace 20 años científicos, universidades y ambientalistas vienen alertando sobre la toxicidad de estos productos, en marzo de este año la OMS calificó al glifosato como una sustancia “probablemente cancerígena” que, además puede provocar mal de parkinson y alzheimer

Lejos de concientizar o alarmar esta noticia, un grupo de productores, multinacionales y hasta representantes de organismos estatales continúan con su porfiada de mantener este modelo biotecnológico que, como ya ha quedado demostrado, enferma y mata, pues el 5 de julio, en la ciudad de Mar del Plata, cuando ya se conocía la investigación llevada a cabo por Bios, se reunieron representantes del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, Aapresid regional Mar del Plata  (que es la entidad que nuclea a los encargados de la práctica de siempre directa), el Colegio de Ingenieros de la Pcia de Bs As DII, la Asociación Fruti-hortícola de Productores y Afines del Partido de Gral. Pueyrredón, el Centro de Ingenieros Mar del Plata Comisión Agrónomos, la Sociedad Rural Mar del Plata y la Cámara de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes (CASAFE).

Bajo el pomposo –y falaz- nombre de “Jornadas a campo de buenas prácticas en la aplicación de Productos Fitosanitarios”  elaboraron un documento técnico de validación de las “Pautas de aplicación de plaguicidas, y proponer zonas buffer libres de aplicación de agrotóxicos de 100m para terrestres y 200m aéreas.

Se Presume Inocente, programa de radio habló con Silvana Bujan de la Organización Bios que nos comenta  como se llevó a cabo el estudio y con el Ingenbiero Claudio Lowy de RENACE, acá, ambas notas.

Una vez más, se debatió sobre tóxicos y personas afectadas, sin la presencia de ningún  representante de áreas de salud. Y sin ningún afectado. Por el contrario, con la fuerte presencia de las entidades comerciales que lucran con esas sustancias [2] (Monsanto, Bayer, DuPont, Syngenta, etc).