(Por Ricardo Serruya)

Después de mucho batallar lo consiguieron.

En Buenos Aires  comenzó el juicio para saber si hubo acciones para ocultar la verdad sobre lo ocurrido en la Amia. Un Tribunal deberá fallar sobre la posibilidad que dirigentes políticos, un Juez , fiscales del Poder Judicial y Comisarios  hayan generado acciones para desviar pistas  y así  evitar que se conozca   quienes fueron los autores materiales e intelectuales del atentado a la Amia.

El ex presidente Carlos  Menem, el ex titular de la SIDE Hugo Anzorregui,, el ex Juez Federal Juán Jose Galeano y los ex fiscales Eamon Mullen y José Barbaccia, junto  a ex policías federales, los ex comisarios Jorge “Fino” Palacios y Carlos Castañeda,  el ex titular de la DAIA Rubén Beraja y el reducidor de autos Carlos Telleldín (junto a su ex mujer y abogado) deberán responder si se complotaron para desviar la causa y ocultar información con la intención que no se sepa quiénes fueron los asesinos de 85 personas, solo en el ataque. 

Todos están imputados de violación de medios de prueba, falsedad ideológica, encubrimiento, abuso de autoridad y peculado. Coacción a testigos, privación abusiva de la libertad de policías involucrados con una acusación falsa y prevaricato

En este marco se llevaron a cabo, en Buenos Aires, unas jornadas donde se debatió –entre otros puntos-  como afecta a una sociedad no saber qué es lo que realmente sucede y quiénes son sus responsables.

Una interesante  iniciativa si tenemos en cuenta que episodios terribles de nuestra sociedad ocurren y  la sociedad desconoce porque suceden y sobre todo   quienes fueron sus protagonistas o sus responsables.

Un irrespetuoso punteo por algunos episodios contemporáneos nos demuestra que son muchas las heridas y poco el conocimiento: La explosión de  Río Tercero,  la leche contaminada, vendida por el empresario  Carlos Spadone al Ministerio de Salud y Acción Social  que la había adquirido para el Plan Materno-Infantil destinado a la población carenciada, hecho que pudo ocurrir con la complicidad del  secretario privado de Carlos Menem, Miguel Angel Vico, vinculado a la planta fraccionadora ubicada en la localidad de Sastre, la venta al Ministerio de Salud y Acción Social, presidido en 1990,  por Eduardo Bauzá,    de un millón trescientos mil guardapolvos a la empresa Herrera Hermanos SA, que los cobró antes de entregarlos y que en la declaración jurada de la empresa surgía que estaba inactiva desde hacía dos años, que su capital no alcanzaba al precio de un guardapolvo y que no había presentado balances, ni siquiera certificación de su existencia.

El caso del contenido de  las valijas que llevaba  Amira Yoma, la secretaria de Audiencias cuando Carlos Menem era presidente y hermana de Zulema Yoma,  que, por pedido del juez español Baltasar Garzón se sospechaba de  lavado de dinero, el atentando a la embajada de Israel o las 25 personas que fallecieron en 1992 por consumir propóleo  adulterado en un laboratorio.

Son solo algunos de los hechos ocurridos en estos años y que nada se supo.

En Santa Fe también tenemos un interesante listado que podrían encabezar el robo de los restos del puente colgante, los remedios enterrados o la compra inexistente de juguetes, pan dulce y sidra dinero que fue luego desviado para “convencer” a legisladores que voten la ley de emergencia económica.

Especialistas afirman que no saber que sucede enferma a las sociedades. Además es la manifestación clara de la impunidad con la que goza  el poder.

Por esa razón las jornadas que se realizaron en Buenos Aires y que contaron con, entre otros Familiares de las víctimas del atentando a la Amia, abogados y  especialistas que hablaron  sobre las dimensiones psicológicas, sociales y etico-políticas del caso, son un buen signo.

Se Presume Inocente, programa de radio, habló con Luis Ohman, Presidente del Capítulo de Criminología y Psiquiatría a de  la Asociación de Psiquiatras Argentinos, organizador de estas jornadas,  y se agrega esa interesante entrevista.