Radio En Vivo

Las redes sociales se han convertido en una especie de periodismo ciudadano. Una primera observación sobre este fenómeno podría ser positiva ya que estaríamos en presencia de una especie de democratización de la palabra, de la información,  donde no hace falta tener cierto poder para comunicar. Una segunda observación,  planteada sobre todo desde la pilcha de quién hoy dice esto, del periodista,  podría  decir que esta manera de producir y circular información  resulta –en ocasiones- peligrosas, pues no hay filtro (que se entienda bien que digo filtro no censura) sobre lo que se dice, no hay chequeo y de repente una enorme mentira o un gran agravio puede expandirse sin que haya un “alguien” responsable sobre lo dicho.

Las Fake News (información falsa) utilizada de sobremanera por centros de poder político, económico y mediático, demuestran que en muchas ocasiones, lo que se hace público resulta ser desinformación, mentira, manipulación y operaciones generadas desde usinas poderosas que, no solo confunden, sino que insertan una  supuesta verdad que no lo es y presentan hechos inverosímiles, intencionalmente falsos  que, de tanto repetir y multiplicar, se transforman en banderas ciudadanas o en cacerolazos por hechos irreales.

En las últimas semanas un abanico de temas lanzados desde grupos hegemónicos, con el  único objetivo de llevar agua a su propio molino, se multiplicaron. Liberación masiva de presos, un plan para instaurar el comunismo (¿) , el fin del aislamiento, entre tantos otros

 Un usuario de Twitter cuyo nombre virtual es @RoberNebocar explico, hace unos días y de manera tan jocosa como clara,  cómo funcionan  ciertas operaciones y como una enorme mentira se agiganta y llega a convertirse en un reclamo popular.

Para ello, @roberNebocar utilizó como ejemplo al ornitorrinco una especie de mamífero semi acuático endémico del este de Australia y de la isla de Tasmania inexistente en nuestro país.

Según este relato, la cosa funciona más o menos así: un domingo Joaquín Morales Solá editorializa en La Nación, afirmando que el gobierno tendría listo un plan para eliminar todos los ornitorrincos del territorio nacional. A la noche Lanata, luego de hacer su monólogo disfrazado ornitorrinco con barbijo, se despide con un primerísimo plano rogandole a los televidentes que hagan algo para parar el exterminio. Y mientras suena una dramática música de fondo les dice que no lo hagan por él, sino por los ornitorrincos.

Le recuerdo al oyente que el ornitorrinco es una especie que no existe en la Argentina

Como sigue la cosa?

Al día siguiente     Clarín titula: «Feroz embestida del gobierno contra los ornitorrincos». «Amenaza de extinción». El martes Bonelli se pregunta en TN: Van a desapadezed los odnitodincos? Cómo afecta esto al bodzillo de loz adgentinos? Y Majul en  el canal de TV que tiene La Nación dice: Ante la incertidumbre   por la escasez de ornitorrincos, la gente va a refugiarse en el dólar blue, que va a cotizar a más de doscientos pesos.

El miércoles Larreta saca un DNU prohibiendo la cacería de ornitorrincos en todo el territorio de la CABA, y el jueves un notero de Canal 13 intercepta al ministro de Agricultura Ganadería y Pesca a la salida de su domicilio, y le pregunta cuál es el motivo por el cual el gobierno decidió terminar con los ornitorrincos, a lo que el funcionario le contesta: Pero si acá no hay ornitorrincos!. El notero se da vuelta hacia cámara, y dice: En el gobierno no quieren admitir la existencia del plan de exterminio de ornitorrincos, que ya estaría a punto de ponerse en marcha.

Comienzan a circular cadenas de mails que   dicen: «Hoy somos todos ornitorrincos» y «Si tocan a un ornitorrinco nos tocan a todos». Se convoca por Whatsapp a cacerolear en contra de la medida. Felicitas Beccar Varela declara que lo de los ornitorrincos es sólo el principio, y que el gobierno va por todo, incluidos los koalas y los osos panda.

Una ONG con sede en Washington lanza una campaña con la consigna: «Luche contra la dictadura argentina salve el ornitorrinco”

 Llegamos al  viernes  Gerardo Morales saca un DNU prohibiendo la cacería de ornitorrincos en todo el territorio de la provincia de Jujuy y el sábado Clarín y La Nación titulan: Sugestivo silencio del Presidente sobre el escándalo de los ornitorrincos.

El domingo –ya pasó una semana- Joaquín Morales Solá vuelve a editorializar, diciendo que un funcionario del gobierno  (al que no identifica) le confesó que decidieron dar marcha atrás con la matanza de los ornitorrincos, porque se dieron cuenta de que la medida les iba a restar, y  concluye: los ornitorrincos de la Argentina están a salvo gracias al coraje y la determinación del periodismo independiente.

Me pareció brillante el ejemplo, y aunque  explica desde el humor, no está muy lejos de la realidad.

Pasó con el tema de las cárceles: todos coincidimos que el problema de fondo es una pésima política que viene desde hace años que ha convertido a las unidades penitenciarias en lugares de hacinamiento, de vida infrahumana y no en esos lugares de reinserción.

Pero un día se lanzó una información de salidas masivas, es más  el canal de cable TN puso una imagen de un hecho ocurrido en Turquia, donde un preso que había sido liberado al poco tiempo había cometido un asesinato  como si fuera de acá, y la noticia corrió y escandalizó hasta llegar al cacerolazo.

Como se ve no estamos muy lejos de lo contado  irónicamente sobre la desaparición de los ornitorrincos

La persona utilizada, en este caso, como fuente para demostrar que había un plan político de liberación masiva de presos fue la jueza de Ejecución de Quilmes, Julia Márquez quién  en el canal A 24 fue entrevistada por Eduardo Feimann y Jonatan Viale y  acusó al Gobierno, por una supuesta suelta de 176 violadores que estaban condenados  y que en un solo día se habían concedido igual número de excarcelaciones que en un año. Dijo además  que recibieron la libertad “1076 personas con delitos contra la propiedad” y “276 con delitos contra las personas”.

Los datos eran falsos, la Cámara de Casación Penal Bonaerense dijo que no era verdad y aclaró que   desde que comenzó el asilamiento recuperaron la libertad, en la Provincia de Buenos Aires 38 condenados  que debían cumplir pena domiciliaria (que no es lo mismo que libertad)  y que todos los alcanzados con este beneficio no representaban riesgo procesal  o  tenían preventiva excedida en los plazos, y que nunca gozaría de este beneficio aquellos que hayan cometido delitos violentos.

La verdad es que en todo el país  distintos tribunales nacionales y federales emitieron fallos por los que  se le concedió la prisión domiciliaria a 320 internos de los 12.600 alojados en unidades del Servicio Penitenciario Federal (un 2,5% del total).

Los que se  fueron a su casa a seguir detenidos son  mujeres embarazadas o encarceladas con hijos, mayores de 4 años o inmuno deprimidos salvo los que  hayan cometido delitos de lesa humanidad, personas con preventiva por delitos no violentos que son los internos con penas menores a los 3 años.

Muy lejos de lo que había dicho la Jueza y que por ello se hizo un cacerolazo y por lo que durante 10 días los medios sembraron miedo y destilaron odio contra un gobierno que no tiene nada que ver ya que se trata de una medida judicial.

Pero lo que quedó es que fueron liberados una horda de presos peligrosos.

Nunca se dijo, por ejemplo, que las medidas alternativas a la prisión fueron recomendadas por organismos internacionales  como el Subcomité de Prevención de la Tortura de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) o la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que pidieron reducir las poblaciones penitenciarias siempre que sea posible, mediante esquemas de liberación temprana, provisional o temporal para casos en los que sea seguro hacerlo.

Tampoco se dijo nunca que  la Cámara Federal de Casación, que es el máximo intérprete de la ley penal del país después de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, emitió una acordada en la que recomendó a los tribunales que adopten medidas alternativas a la prisión para personas en prisión preventiva por delitos no violentos (como robos o estafas), así como otros presos, como –por ejemplo- los que están próximos a cumplir su pena, los que tienen condenas de menos de 3 años, los que ya están habilitados para acceder a salidas transitorias o a la libertad condicional y personas en grupos de riesgo (con enfermedades respiratorias preexistentes, por ejemplo).

Quedan afuera los que cometieron  asesinatos, delitos sexuales, violación, etc etc

Y nunca se dijo que fue una decisión que se tomó en casi todo el mundo y que en muchos países se concedió arresto domiciliario a un mayor porcentaje de presos que en la Argentina. En Turquía 45.000,  Indonesia 30.000,  Francia 10.000 , España 8000  México 620   Colombia 4000,  Reino Unido 4000 ,  Chile (donde el Presidente, además indultó) 1700.

Esta semana el tema pasó por el peligro que se instale el comunismo en nuestro país y por la necesidad de  levantar el aislamiento. Hubo convocatoria a actos y –una vez más- cacerolazos. Veremos cuál será  la mentira la semana próxima.

El ornitorrinco, agradecido

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